Meine Metamorphose von Bythesea zu Capfico
Aktie
De Bythesea a Capfico
Llevaba tiempo queriendo escribir esto.
Bythesea empezó entre 2018 y 2019 de una forma bastante casual. Yo hacía mis propias tobilleras y pulseras para mí y para mis amigos. Siempre llevaba collares con conchas al cuello y, cuando vivía en Canadá, una chica me dijo: "Me encanta, yo compraría algo así."
Puede parecer una tontería, pero esa frase se me quedó grabada. Cuando volví a Mallorca empecé a hacer algunas piezas y, sin darme cuenta, estaba creando lo que acabaría siendo Bythesea.
Nunca imaginé que terminaría enviando joyas por todo el mundo. Más de 6.000 pedidos después, mis piezas han llegado a países que ni siquiera sabía que existían cuando empecé.
No podía hacerme más ilusión saber que había tantas personas por el mundo que llevaban en ese momento mis joyitas.
Y eso es algo que todavía hoy me cuesta creer.
Pero también han pasado muchos años.
Yo ya no soy la misma persona que empezó haciendo tobilleras en casa.
Durante todo este tiempo han aparecido otros proyectos, otros trabajos y otras responsabilidades que nunca me han permitido dedicarle a esta marca el tiempo que realmente quería. Siempre sentía que estaba dejando escapar una oportunidad.
Porque crear es lo que más me gusta hacer.
Diseño las joyas, las hago, los shootings... Mi cabeza nunca deja de imaginar cosas nuevas. Soy fotógrafa, joyera y unas cuantas cosas más (la lista es infinita). Nunca he entendido eso de tener que elegir una sola profesión. Me gusta aprender, mezclar disciplinas y crear con las manos.
Hace unos meses tuve una pequeña crisis personal. De esas que te obligan a parar y preguntarte si estás construyendo la vida que realmente quieres.
Y entendí una cosa.
Si iba a seguir con este proyecto, tenía que hacerlo como siempre había soñado.
Empecé a dejar atrás la bisutería para centrarme en joyas que pudieran acompañarte durante muchos años. Empecé a formarme en joyería, a experimentar con nuevos materiales y a convertir en realidad todas esas ideas que llevaba tanto tiempo guardando.
Y, poco a poco, también dejé de sentir que Bythesea era yo.
Le tengo muchísimo cariño. Siempre será la marca con la que empezó todo. Pero ya no conectaba con ese nombre.
Quería algo más cercano a mí, a mi tierra, a la forma de vivir que tanto me inspira.
Así nació Capfico.
Es una palabra muy nuestra, muy mallorquina. Siempre ha sido una de mis favoritas y, de alguna manera, sigue hablando del Mediterráneo, de la calma y de esa forma sencilla de vivir que intento transmitir en todo lo que hago.
Han cambiado muchas cosas.
El nombre.
La imagen.
La manera de crear.
Los materiales.
Y, sobre todo, la intención que hay detrás de cada pieza.
Si has estado aquí desde los tiempos de Bythesea, gracias de corazón por acompañarme durante todos estos años.
Y si acabas de llegar, bienvenido.
Me hace muchísima ilusión que formes parte del principio de esta nueva etapa.